Mi lugar en el mundo es, sin duda, Egipto. Egipto, el país de los faraones y del Nilo, ese milenario rio que fertiliza esta tierra desde los albores del tiempo, y que acunó a la civilización más grandiosa que haya habido en la Historia de la Humanidad.... Egipto.
Egipto y el Nilo.... mi sueño....el lugar al que siempre quiero volver.

29 agosto 2017

El Serapeum de Saqqara





Situado al noroeste de la pirámide escalonada del rey Djoser se encuentra un espectacular complejo funerario formado por galerías subterráneas en cuyas cámaras laterales se pueden contemplar los enormes sarcófagos que en la antigüedad, se utilizaron para enterrar al “Toro Sagrado Apis”, y que deja fascinado a todo aquél que los contempla. Este increíble lugar se conoce con el nombre de Serapeum de Saqqara.

Los antiguos egipcios creían que el toro sagrado Apis era la reencarnación del dios Ptah, dios tutelar de Menfis, creador del mundo y de todo lo que en él hay (según la cosmogonía menfita) y como tal, se le criaba, entronizaba y veneraba en el templo de este dios, y en el que se cree que la función del Apis era la de "oráculo", es decir, actuar de intermediario entre la divinidad y el pueblo llano. A su muerte se asimilaba a Osiris, dios del inframundo, era momificado y enterrado tras complejos ritos funerarios en las cámaras subterráneas del Serapeum transformado ya en Osiris-Apis, que en època helenística sería sincretizado en el dios Serapis.

El culto al toro sagrado Apis está atestiguado ya desde época tan temprana como la Predinástica pero se cree que alcanzó su máximo apogeo en la época Ptolemaíca. En su honor, todos los años se celebraba un importante festival donde se engalanaba ricamente al animal, y era conducido en una solemne procesión que era seguida con gran júbilo y pompa, por una multitud de fieles que, probablemente motivados por un veredicto favorable del oráculo a sus deseos y esperanzas, se vestían para la ocasión con sus mejores ropas.

Volviendo al Serapeum de Saqqara comentar que fué descubierto en 1951 por Auguste Mariette, tras hallar éste la calzada procesional flanqueada por esfinges que conectaba el gran templo de Path, en el valle del Nilo, con la entrada de la necrópolis subterránea.
Los restos más antiguos encontrados por Mariette datan del reinado de Amenhotep III ( XVIII Dinastía), y se trataría de pequeños enterramientos aislados de toros Apis.
Joan Fletcher nos dice en su libro "El Rey Sol de Egipto", que "en tanto que sumo sacerdote de Ptah, Tutmosis, (hijo primogénito de Amenhotep, sucesor al trono de las Dos Tierras y fallecido antes de acceder a él) acompañó a su padre en la ceremonia funeraria del primer toro Apis enterrado en Saqqara, evento del cual se quiso dejar constancia por medio de unos relieves ornamentales en la cámara que Amenhotep ordenó construir para tal evento".
Más tarde el edificio sería ampliado por el príncipe Khaemwaset, sumo sacerdote de Phat en Menfis durante el reinado de su padre Ramsés II ( XIX-XX Dinastía), quién construiría una galería con enterramientos independientes para cada toro Apis, y donde A. Mariette descubrió una tumba con restos de momias en sarcófagos de madera, amuletos con el nombre con inscripciones jeroglíficas, y una máscara de oro sobre el rostro de una de las supuestas momias. Todo ello hizo  que Mariette atribuyera esta tumba al propio Khaemwaset. Sin embargo, a día de hoy esto no está muy claro ya que muchos especialistas no creen que un ser humano pudiera ser enterrado en la necrópolis sagrada de los toros Apis. Por lo que en la actualidad, la  teoría más extendida sugiere que estos restos puedan ser los de un toro Apis.

Escaleras de acceso al Serapeum



Pero sin duda lo más impresionante del Serapeum de Saqqara es la gran galería que A. Mariette encontró tras la rampa de acceso, siguiendo el rastro de la calzada procesional o dromos de esfinges que comentaba anteriormente, y que fué la primera de las galerías subterráneas a las que accedió el arqueólogo francés (1850-1854), que en aquél entonces trabajaba para el Museo del Louvre en París.


Esta galería que tiene 3 m de ancho,4,5 de alto y casi 70 m de largo, fué una ampliación iniciada probablemente durante el reinado de Netanebo I, (Dinastía XXVI) y que se prolongó hasta finales de la Época Griega coincidiendo este período con el mayor auge del culto al toro sagrado Apis.


En ella se construyeron una serie de cámaras laterales abovedadas (28 en total) donde se depositaron los enormes sarcófagos, de los que se conservan 24, realizados en diferentes tipos de piedras como granito, esquisto, caliza, etc, la mayoría con sus respectivas tapas, realizados de una sola pieza y con un peso estimado de 70 toneladas cada uno,y que habrían albergado cada uno de ellos, el cuerpo momificado de un toro Apis de cuyos restos, hay que decir que Mariete no encontró rastro alguno, pues se cree que debieron ser profanados en la antigüedad.

Estos increíbles sarcófagos no dejan indiferente a nadie tanto por su dimensiones como por su magnífico trabajo de ejecución, ya que algunos de ellos presentan superficies perfectamente pulidas e inscripciones jeroglíficas muy bien talladas.
Sin duda alguna el Serapeum de Saqqara es uno de los monumentos más fascinantes que se pueden visitar en Egipto y agradezco a tod@s l@s dios@s del panteón egipcio, por haber escuchado mis plegarias y haber favorecido su re-apertura para dejarme absolutamente anonadada mientras comtemplaba, en un calurosssiiisimo día de agosto de 2016, este increíble lugar.

Galerias subterráneas y sarcófagos de los toros Apis en el Serapeum de Saqqara.






















Espectacular e imponente sarcófago de granito negro, de pulido casi perfecto, con inscripciones jeroglíficas incisas y decoración en "fachada de palacio"








Además de las esfinges que bordeaban la calzada procesional y el Serapeum, August Mariette también encontró durante sus excavaciones, además de la máscara de oro y amuletos antes mencionados, algunos miles de estelas votivas, ubshetis, joyas, jarras canópicas, estatuillas de bronce, el llamado "Hemiciclo de los Filósofos Griegos", etc., y una maravilla más...la estatua del Escriba Sentado, una auténtica joya del arte del Antiguo Egipto, considerada como una de las piezas escultóricas más relevantes jamás encontrada en Egipto. La mayoría de estas piezas se exhiben hoy en el Museo del Louvre en París.


Inscripciones jeroglíficas y nichos que contenían las miles de estelas votivas dedicadas al toro sagrado Apis.
















Estela votiva en la que el príncipe Meremptah, hijo y heredero al trono de Ramsés II, realizando ofrendas al toro sagrado Apis. Dinastia XIX. Excavaciones del Serapeum de Saqqara. Museo de El Louvre; Paris




Relieve, ubshetis, amuletos y máscara de oro del príncipe Khaemwaset. XIX Dinastía. Excavaciones del Serapeum de Saqqara. Museo de El Louvre. París



El Escriba Sentado. Estatua anónima, probablemente datada de la IV Dinastia, encontrada en una tumba en los aledaños del Serapeum de Saqqara por Auguste Mariette. Museo de El Louvre; París












Esfinges que bordeaban la calzada procesional que unía el gran templo de Path en Menfis, con el Serapeum de Saqqara encontradas por Mariette en ese lugar. Museo de El Louvre







Más imágenes e información sobre las excavaciones de Mariette en el Serapeum de Saqqara en los siguientes enlaces




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